Introducción

Dentro de los distintos programas que desde los servicios de Extensión Universitaria se realizan cada curso académico se integran las actividades vinculadas a la literatura. Desde las instituciones públicas se lleva trabajando desde hace años en la labor de difusión y acercamiento a la ciudadanía de las letras, y así ha sucedido también desde las Universidades en Andalucía.

Del mismo modo, desde los estudios literarios y didácticos, se viene realizando una aproximación hacia los «eventos letrados», como esos espacios y momentos en los que la literatura deja de ser un objeto solitario y estático para trazarse como un elemento compartido, social, y en movimiento.

En este trabajo planteamos una aproximación a las diferentes tipologías de eventos letrados que se realizan en el marco de las Universidades Públicas Andaluzas, y una reflexión acerca de las actividades que fomenten el desarrollo de las habilidades lectoescritoras.

Se realiza, en primera instancia, una revisión de lo que la literatura científica ha referido previamente acerca de los conceptos reseñados, con especial atención a la noción de público, como concepto contemporáneo, siguiendo los estudios de sociología que trazan las nuevas tendencias de consumo cultural y social.

Una segunda fase será una investigación cuantitativa dirigida a las distintas unidades de cultura de las Universidades Públicas de la Comunidad Autónoma, a fin de comprobar y conocer la relación entre cultura y literatura de las universidades andaluzas, y establecer los criterios que se siguen en estas universidades a la hora de gestionar la cultura letrada. Para finalmente establecer las conclusiones a nuestro estudio.

 

Gestión cultural universitaria y eventos letrados

En pleno siglo XXI, está claro que la cultura está considerada como un «elemento fundamental en el diseño de las políticas públicas a todos los niveles» (Giovinazzo, 2014). La cultura se concibe como un motor dinamizador y definidor de las sociedades, puesto que los valores culturales, la construcción de identidades y su impacto sobre los estilos de vida nos pueden llevar a cambios sobre los modelos de desarrollo socio-económico (Abeledo, 2014). Dicho de otro modo, existe una relación cuantificable entre un alto nivel formativo-cultural y un alto nivel socio-económico, y a la inversa. Y así lo demuestran informes de la UNESCO, la ONU, o el tan mediático informe PISA, donde los mejores resultados suelen estar vinculados a los países más desarrollados del denominado primer mundo.

En este sentido de la gestión de la cultura, la Universidad ha adquirido también un papel relevante, donde ha incluido entre sus líneas estratégicas el de la extensión cultural, es decir, sobrepasar los muros de la propia institución para filtrarse en la sociedad que la rodea (Almada, Rivas, & Troquet, 2009):

Las universidades han experimentado la transformación más importante de toda su historia: pasar de ser unos establecimientos dedicados a formar a la elite, a convertirse en el lugar de formación de una gran parte de la población, lo que ha venido en llamarse un sistema de educación superior universal. Por primera vez en su trayectoria, las universidades se han hecho universales en tres sentidos: en su expansión geográfica, en la accesibilidad y en la continuidad.

De este modo, las universidades hacen un trabajo de difusión del trabajo intelectual, pero también del inmaterial (Acevedo, 2007), trabajando con un concepto tan líquido como es el de cultura. Pues, siguiendo a Herrera-Usagre (2013), utilizamos el concepto cultura en una doble vertiente, una en la que se refiere a los conocimientos que enriquecen la experiencia humana desde una perspectiva creativa e individual, y, de igual modo, otra para hacer referencia a los conocimientos, logros, expresiones y modos de vida, en modo colectivo y grupal. Un campo demasiado extenso al que se hace necesario poner coto, por lo que Throsby (2001) define como «actividades culturales» aquellas en las que la actividad implique alguna forma de creatividad, que haga referencia a la generación y/o comunicación de significado simbólico, y que el producto represente una forma de propiedad intelectual. Y en consecuencia, «por bienes y servicios culturales entenderemos aquellos servicios y bienes de consumo que buscan satisfacer las demandas de los ciu­dadanos en materia de cultura» (Herrera-Usagre, 2013, p. 64).

En este sentido Ariño Villaroya (2014) señala que la gestión cultural universitaria ha de consistir en planificar, liderar, dirigir, supervisar y administrar el conjunto de actividades con las que la Universidad realiza su tercera misión, acciones orientadas a intervenir en la vida cultural de la sociedad (Vidal-Beneyto, 1981). Pues es altamente relevante «su potencial y su capacidad para ser mediadora en la construcción de cultura» (Restrepo, 2003). No en vano, esta misión quedaba en nuestro país ya reflejada en las funciones que recogía la LOU (Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades), y posteriormente han seguido presentes en su posterior reforma, la denominada LOMLOU (Ley Orgánica 4/2007, de 12 de abril, por la que se modifica la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades), donde en su artículo primero se señalan las funciones de la Universidad:

  1. La Universidad realiza el servicio público de la educación superior mediante la investigación, la docencia y el estudio.
  2. Son funciones de la Universidad al servicio de la sociedad:
  3. a) La creación, desarrollo, transmisión y crítica de la ciencia, de la técnica y de la cultura.
  4. b) La preparación para el ejercicio de actividades profesionales que exijan la aplicación de conocimientos y métodos científicos y para la creación artística.
  5. c) La difusión, la valorización y la transferencia del conocimiento al servicio de la cultura, de la calidad de la vida, y del desarrollo económico.
  6. d) La difusión del conocimiento y la cultura a través de la extensión universitaria y la formación a lo largo de toda la vida.

El desarrollo de esta política cultural se sustentaría según Ben Andrés (2014) en la base de cuatro pilares fundamentales (objetivos, medios, ámbitos, y agentes), y el propio autor confecciona, a partir de Stancovsky (1995), Texeira Coelho (2009) y Vives Azancot (2009), el siguiente cuadro donde se delimitan sus principales elementos:

 

Objetivos

Responder a las necesidades culturales de la población.

Hacer efectiva la libertad del individuo, de cada ciudadano, de acceder o no al conocimiento.

Satisfacer las necesidades culturales de la población y promover el desarrollo de sus representaciones simbólicas.

Conocimiento en el espacio público.

Medios

Recursos materiales y humanos.

Planificación estratégica.

Normas jurídicas o procedimientos tipificados.

Intervenciones directas de acción cultural en el proceso cultural propiamente dicho.

Ámbitos

Patrimonio, creación, difusión, animación, enseñanzas artísticas, cooperación internacional.

Amplios desde el patrimonio, creación, derechos, cooperación al desarrollo, ocio y entretenimiento.

Mercado cultural.

Cultura ajena al mercado cultural.

Relativos a los usos de la cultura.

Institucionales.

Agentes

Gobiernos estatales, regionales, locales.

Instituciones y agentes públicos nacionales e internacionales.

Estado, instituciones civiles, entidades privadas, grupos comunitarios.

Tabla 1. Elementos de la gestión cultural (Ben Andrés, 2014)

En el ámbito de este trabajo, la universidad, por medio de sus servicios de promoción cultural, son los agentes, las instituciones, responsables de la política cultural. Pero tendremos que tener en cuenta que según la ubicación de cada universidad, las acciones realizadas serán diferentes, pues a excepción de los marcos legales que pueden ser más o menos comunes (exceptuando las normativas municipales), el resto de elementos que intervienen suponen multitud de variables a la hora de emprender esta labor de extensión de la cultura.

Esa dispersión, esa importancia del entorno social, hace que sea tan importante la figura del gestor cultural, pues ha de conocer el entorno y ser capaz de establecer e implantar estrategias que promuevan la cultura en su entorno (Lobato & Quintero Rivera, 2008). Y en el ámbito universitario, además, tendrá que hacer una práctica de equilibrio donde responda a las demandas de la comunidad universitaria y del resto del entramado social, así como garantizar la calidad y, en algunos casos, estar en sintonía con la oferta educativa.

Igualmente importante es la medición la cultural del entorno de las universidades, así como el de las propias acciones ejecutadas, una herramienta fundamental a la hora de integrar las políticas y programas de desarrollo cultural. La propia UNESCO (2013) menciona como imprescindible el «elaborar marcos estadísticos completos con metas e indicadores» y el «llevar a cabo análisis empíricos» de la actividad cultural». Y es que, como señala Castillo Barrios (2014), es necesario facilitarles a los profesionales de la gestión cultural herramientas, metodologías y marcos teóricos que faciliten y mejoren el ejercicio de su profesión.

2.1. Eventos letrados

Uno de los ámbitos a abordar es el de los eventos letrados, pues, como dice Remedios Zafra (2015, p. 37), «la literatura hoy se multiplica y se dispersa en oportunidades de producción y lectura», y por tanto es fundamental la labor de la gestión cultural como foco para orientar, acercar y delimitar. Porque se ha producido un cambio en el modelo de aproximación a la palabra literaria, pues como bien describe Ansón (2015), se ha superado el formato de «lectura moderna, en solitario y en silencio, que nace con la imprenta y el abandono de la tradición oral y la improvisación». Lo literario vuelve a tener un carácter compartido.

Y no es de extrañar que hayan aparecido en las últimas décadas nuevos géneros orales, especialmente vinculados a la poesía, destinados a un público amplio y variado (Martínez Cantón, 2012), alejados de la atalaya individual, y de este modo han irrumpido conceptos como los de slam poetry, spoken word, perfopoesía o poesía escénica. La diferencia reside en el cambio social, donde el público se ha habituado a ser un receptor pasivo y comunitario, frente a la recepción activa e individual que requiere la tradicional lectura literaria.

Pero los eventos letrados van más allá de esos nuevos géneros literario-espectaculares. Estos eventos letrados se enmarcan en lo que Jenkins (2008) define como «cultura de la convergencia y la participación», se convierten en espacios fundamentales dentro de lo que los estudios de literacidad han dado en llamar como un nuevo modelo de alfabetización, de formación del público asistente, de conocimiento literario.

Si nos acercamos al Diccionario Digital de Nuevas Formas de Lectura y Escritura, podemos hallar la definición del propio término «Eventos letrados», facilitada por Martos García (2013):

Eventos letrados es un concepto emanado de los nuevos estudios de literacidad. Siguiendo a Barton y Hamilton, la unidad de estudio es el evento letrado como actividad donde se produce una interacción pautada en torno a la lectura y la escritura; es decir, debe ser un episodio observable, repetitivo y regular mediado por un texto, que supone un propósito, actores, un tipo de registro de lenguaje, y tipos de textos (Barton y Hamilton 2005: 114). El énfasis de los estudios de alfabetización debe estar en la identificación de eventos letrados y en el análisis de sus componentes y significados que permitan entender mejor las prácticas sociales de los mediadores y maestros, asociadas a las distintas clases de literacidad.

Guzmán Simón (2014, p. 91) habla de estas nuevas prácticas letradas en los siguientes términos: «La creación se convierte en un acto social en el que intervienen los elementos espacio-temporales, la singularidad y el número del público (como colaboradores necesarios de nuestra propuesta poética) y los artefactos poéticos (que adquieren una dimensión semiótica de luz, sonido, movimiento, etc.)». Estos espacios letrados son lugares de encuentro, donde congeniar, reflexionar, debatir y compartir; no son estáticos. Martos (2014) explica cómo se transforman en núcleos alfabetizadores fruto del actual ecosistema cultural, un espacio letrado «agrupa a personas con intereses comunes y aplica una hermenéutica similar; que comparten valores e identidades y se refiere, por tanto, menos a un concepto de “territorio a secas” (topos clásico) que a un “lugar de experiencia” (kora)».

Las prácticas ligadas al ocio, al entretenimiento, las actividades al aire libre, favorecen el contacto, el acercarse a estas actividades literarias. Este tipo de eventos aparecen como un elemento subversivo, diferente en sus formas y contenidos; una variación en el contexto habitual de contacto con las letras. Pero no nos llevemos a engaños, crear un ambiente letrado, como especifican Martos y Martos García (2012), es difícil porque ha de conjugar una parte tangible (espacios, materiales, escenografía,…) con otra intangible (gustos, intereses, cultura,…), pero es un buen escenario para el contacto contemporáneo con las letras, y en especial se ha valorado su carácter lúdico e iniciático.

En una sociedad como la andaluza, que «tiene como culturales y de ocio pre­dilectas aquellas más recreativas y menos intelectuales, como son la televisión, los conciertos o los espectáculos deportivos» (Herrera-Usagre, 2013, p. 107), y donde el hábito lector está por debajo de las calificaciones deseables, como el informe PISA 2015 (OCDE, 2016), es necesario poner en práctica todas las posibilidades alfabetizadoras que estén al alcance. Y estas prácticas letradas, espacios de encuentro y formación, pueden ser un buen punto de partida. Y las universidades, en su labor de extensión cultural tienen una gran herramienta en «estas manifestaciones actúan de pegamento social» (Martos & Martos García, 2012, p. 112).

3. Investigación

Con esta investigación pretendemos arrojar algo de luz sobre las prácticas letradas que se realizan en las Universidades Andaluzas desde los distintos servicios de gestión cultural. Para eso hemos ahondado en los principales parámetros que vinculan a lo literario como un acto cultural. En este sentido, el presente estudio pretende recabar datos acerca de la gestión de los eventos letrados en el marco universitario andaluz, sus intereses, y las líneas metodológicas que son más propias para sus necesidades. De este modo, el proceso de investigación se contempla siguiendo las siguientes fases: 1) Planteamiento del objeto de estudio; 2) Estudio bibliográfico; 3) Planteamiento de objetivos; 4) Elección de la vía metodológica; 5) Prueba instrumental; 6) Obtención de los resultados; y 7) Conclusiones.

En este punto, tras haber dado muestras del planteamiento y de la revisión bibliográfica, planteamos los objetivos que pretende cubrir nuestra investigación:

  • Comprobar el tipo de actividades literarias que se hacen en las Universidades Públicas Andaluzas.
  • Definir la tipología de las actividades literarias que se hacen en la Universidad.
  • Reconocer el tipo de público al que van destinadas las actividades letradas universitarias.
  • Hacer un cómputo de los eventos letrados universitarios.
  • Conocer la percepción de los responsables de los servicios culturales de las Universidades Andaluzas acerca de las actividades literarias.
  • Indicar las cartografía literarias desde la extensión universitaria.

 

4. Metodología cuantitativa: el cuestionario

Para esta investigación nos hemos decantado por una metodología cuantitativa, pues se basa en una medición controlada, objetiva, que busca crear cierta perspectiva con el objeto de estudio, pues aporta datos sólidos y fiables, desde los cuales hacer una revisión generalizable del objeto de estudio (Reichardt & Cook, 1986). Una metodología que se sustenta en «elementos cognitivos y en datos numéricos extraídos de la realidad, procesados estadísticamente para probar teorías» (Del Canto & Silva, 2013, p.25).

Para la recogida de datos nos pusimos en contacto mediante correo electrónico con las distintas universidades, con sus unidades dedicadas a la gestión cultural, solicitándoles la cumplimentación de un cuestionario, así como que facilitaran las memorias de actividades de los cursos 2014-2015 y 2015-2016. De este modo, el cuestionario se presenta como nuestro principal instrumento de nuestra investigación cuantitativa. Un instrumento especialmente útil para la recogida de datos con dificultad de acceso, en este caso la distancia y dispersión que supondría el desplazarse por toda la geografía andaluza, ahorrando tiempo en la recogida de esos datos.

Todo cuestionario requiere de distintas fases para su construcción, y en nuestro caso pasamos por una elaboración inicial, controles sobre su calidad, diseño y redacción final, y la recopilación de los resultados. En nuestro caso, también pusimos especial interés en que el cuestionario ofreciera un conjunto de preguntas adecuado, que proporcionasen información relevante para el estudio, pero que a su vez su configuración fuera fluida y que no fuera excesivo el tiempo a emplear en las respuestas, factores que ayudan al éxito del cuestionario, pues se consigue, según Hopkins (1989), que los encuestados respondan de manera sincera o «correcta».

La confección de éste se hizo en un proceso laborioso, con atención a los aspectos que se deseaban medir y recopilar, a fin de concretar una herramienta válida para las pretensiones de nuestra investigación. Se configuró en torno a cuatro bloques de preguntas, atendiendo cada uno de ellos a una finalidad distinta:

  1. Datos identificativos del Servicio.
  2. Eventos letrados.
  3. Público de los eventos letrados.
  4. Datos de gestión de los eventos letrados.

En total estaba compuesto por 26 preguntas, 20 de las cuales, la mayoría, eran de tipo cerradas donde elegir una respuesta de entre las opciones propuestas, otras 3 preguntas eran de tipo cerradas con respuesta múltiple -donde se podían señalar todas las opciones que correspondiera de entre las facilitadas-, y el resto de cuestiones, en concreto 3, se formularon de tipo abiertas.

 

Validación y fiabilidad

Al tratarse este cuestionario del principal instrumento de la investigación, es necesario que éste pase unas pruebas de control que certifiquen su validez y funcionalidad. De este modo, un grupo de seis expertos -tres investigadores universitarios de las ramas de Humanidades y las Ciencias Sociales, y tres gestores culturales vinculados a la Universidad- identificaron las carencias y aciertos del instrumento, revisando los aspectos formales, funcionales y facilitando una valoración global. La evaluación indicó buenos parámetros, y se indicaron algunas de las debilidades detectadas, especialmente en la formulación de algunas preguntas, así como algunas de las opciones de respuesta que se facilitaban. Así se procedió a la reelaboración del enunciado de las cuestiones señaladas y la reorganización de algunas secuencias de respuestas.

Por último el cuestionario pasó una prueba de validación y estabilidad de tipo estadístico, donde se medía la consistencia y estabilidad de nuestro instrumento. La prueba Alfa de Cronbach arrojó un resultado de 0,754 sobre el conjunto completo de ítems, lo que lo enmarca dentro de los parámetros aceptables, en especial dentro de los estudios de ciencias sociales. Un valor parejo al que ofrecía si se medía por separado alguna de las dimensiones estudiadas, en su conjunto y por segmentos, donde alguno de los segmentos llegó a obtener un 0,883. Posiblemente, en conjunto, penalizara el que no todos los ítems estuvieran formulados del mismo modo, pero por la naturaleza de nuestra investigación, esta equidad no redundaría en el beneficio de los resultados a conseguir.

Finalmente, la muestra se compuso de las 10 universidades públicas que existen en Andalucía, para el acceso al campo se contactó con los distintos servicios desde donde se gestiona la actividad cultural de las mismas, para que un miembro de cada universidad rellenara el cuestionario. Asimismo, al ser un proceso en el que el investigador no participaba directamente, se facilitó una guía de cumplimentación del instrumento de investigación, para disipar las posibles dudas que pudieran surgir.

5. Resultados

Los resultados que aquí se muestran responden a las respuestas al cuestionario facilitado desde las universidades públicas andaluzas: Universidad de Almería (UAL), Universidad de Cádiz (UCA), Universidad de Córdoba (UCO), Universidad de Granada (UGR), Universidad de Huelva (UHU), Universidad de Jaén (UJA), Universidad de Málaga (UMA), Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), Universidad Pablo de Olavide (UPO), y Universidad de Sevilla (US). El cuestionario se les facilitó en formato de archivo Word junto a unas instrucciones para su cumplimentación, dirigido a las unidades de gestión cultural de cada universidad, y sólo pudiendo ser respondido por un integrante de la unidad, independientemente de la función que desarrolle. A continuación iremos extrayendo los resultados de cada uno de los ítems planteados.

El primero de los bloques del cuestionario respondía a los datos identificativos del servicio encargado de la gestión cultural. Como primer dato, podemos indicar que el conjunto de estos servicios dependen jerárquicamente de algún vicerrectorado. En cuanto al número de personas que integran estas unidades de gestión, la cantidad fluctúa bastante de una universidad a otra; desde los 18 integrantes que señala la UGR hasta los 2 que indica la UPO.

 

Figura 1. Respuestas pregunta 2

El número de personas que trabajan para estas unidades puede responder tanto a las propias políticas culturales, al tamaño de la universidad a la que se adscriben, o a la masa poblacional a la que se dirigen. Y si obviamos los datos superior e inferior, la media de empleados destinados a la gestión cultural quedaría en 5.

La tercera pregunta cuestionaba acerca del número de «Actividades culturales que programa en un curso». Arrojándose los siguientes porcentajes:

 

Figura 2. Porcentajes de respuesta pregunta 3

En este caso, las Universidades de Córdoba y Pablo de Olavide señalaron la franja de 20 a 40 actividades, la Universidad de Huelva indica la planificación de entre 40 y 60, y el resto de universidades se posiciona en la franja de «Más de 60».

La pregunta número 4 cierra el primer bloque del cuestionario y plantea el «Tipo de actividades que plantea». Se facilitaron 5 opciones, y el resultado es el que se observa en el cuadro siguiente:

 

Tipo de actividades que plantea
  Cine /

Audiovisuales

Teatro Música Literatura Otras
UAL X X X X X
UCA X X X X
UCO X X X X
UGR X X X X X
UHU X X X X X
UJA X X X X X
UMA X X X X X
UNIA X X X X X
UPO X X X X X
US X X X X X

Tabla 2. Respuesta pregunta 4

Se concluye que todas realizan actividades relacionadas con audiovisuales, teatro, música y literatura. Además, entre las «otras» se referencian cursos, conferencias, actividades de astronomía, exposiciones, danza, circo, y concursos.

 

El segundo bloque de preguntas se centra en la recolección de datos acerca de los eventos letrados que se proponen desde las universidades andaluzas. La cuestión quinta abre esta sección preguntando directamente « ¿Cuántas actividades literarias se realizaron durante el curso 2016/2017?». Las respuestas se agrupan como muestra la gráfica siguiente.

 

Figura 3. Porcentajes de respuesta pregunta 5

 

 

 

La UHU y la UNIA marcaron la primera opción; UAL, UCA y UPO, la segunda franja; la tercera fue señalada por la UMA; y «16 o más» por UGR, UJA y US.

 

 

 

La siguiente cuestión, la sexta, recoge datos acerca de los tipos de actividades literarias que habían realizado, dando los diferentes Servicios los siguientes datos:

 

                                                     Tipo de actividades letradas
  Recitales o lecturas Talleres Certámenes Clubes de lectura Presentaciones de libros Encuentros con autor Espectáculos Otros
UAL x x x x x x x
UCA x
UCO x
UGR x x x x x x
UHU x x
UJA x x x x x x x
UMA x x x x x x
UNIA x x x
UPO x x x x
US x x x x x x x x

Tabla 3. Respuesta pregunta 6

Esta pregunta era de tipo abierta, donde se podían indicar cuantas opciones como se estimase, y en la respuesta «Otros» se indicaron conferencias y mesas redondas.

En cuanto al género literario más demandado en las actividades de extensión universitaria el resultado se observa en la Figura 4, donde queda liberado un valor por no decantarse la UMA por ninguno de los géneros en particular.

 

Figura 4. Porcentajes de respuesta pregunta 7

 

La pregunta octava mide la cantidad de actividades letradas realizadas según cada género:

 

«Señale la cantidad de actividades letradas que realiza relacionadas con los siguientes géneros:»
  Poco Regular Bueno Mucho
Poesía 20% 20% 30% 30%
Narrativa 10% 20% 30% 40%
Teatro 20% 40% 10% 30%

Tabla 4. Porcentajes de respuesta pregunta 8

Acerca del volumen de actividades letradas online se cuestionaba en la pregunta número 9, y siete de las Universidades señalan que este tipo de actividades tienen «Poca» incidencia, salvo para la UCO que considera que es «Bueno», y las Universidades de Almería y Cádiz, que indican que es «Mucho».

Por su parte, en el ítem 10 se formula la pregunta « ¿Organiza la celebración de actividades especiales?» dentro de los eventos letrados, pidiéndose que, en caso afirmativo, se aclarase en qué consistían. Un 70% de las instituciones universitarias respondieron afirmativamente (sólo UCA, UMA y UNIA se quedan al margen en esta respuesta) dando ejemplos como: Feria del Libro, Homenaje a Miguel Hernández (UAL); Día del Libro (UCO); Noche en Blanco, Día internacional del teatro (UGR); Semana de las letras (UHU); Fiesta del libro (UJA); Día de la Poesía (UPO y US).

Este segundo bloque de cuestiones se cierra con la pregunta 11, en ella se indaga acerca del aumento o no en los últimos años de las actividades letradas dando un 20% para la opción «Nada», 0% para «Poco», 50% para «Algo», y un 30% para «Mucho». Por universidades, el reparto quedaría como refleja la gráfica que sigue.

 

Figura 5. Porcentajes de respuesta pregunta 11

El bloque 3 de nuestro instrumento cuantitativo se centra en conocer los datos relacionados con el público que asiste a estos eventos. Y según los resultados de la pregunta 12, «Cómo calificaría la asistencia de público a las actividades literarias», parece que es positiva la participación a estos actos en Andalucía.

 

Asistencia de público a las actividades literarias
Valor Porcentaje Universidad
Poca 10% UPO
Regular 20% UCA, UMA
Buena 50% UCO, UHU, UJA, UNIA, US
Muy buena 20% UAL, UGR

Tabla 5. Porcentajes de respuesta pregunta 12

El ítem decimotercero trata de medir la participación de público en las actividades literarias según distintas franjas de edades. Por su parte, el ítem 14 pregunta acerca de la participación del público pero en cuanto a su relación con el ente universitario -alumnado, profesorado, personal de administración y servicios, y público no perteneciente a la comunidad universitaria-. El resultado es el que puede verse en las gráficas que se muestran a continuación.

 

Figura 6. Porcentajes de respuesta pregunta 13

 

Figura 7. Porcentajes de respuesta pregunta 14

Cierran este tercer bloque las preguntas 15 y 16, que van relacionadas, pues la primera plantea si alguna actividad letrada presenta coste alguno para el público asistente y la siguiente pregunta recaba el precio de esas actividades. En este tema hay bastante coincidencia, pues sólo la Universidad de Sevilla indica que tenga actividades de este tipo con coste alguno, el cual se especifica que alcanza la cantidad de 5 euros.

El bloque 4 cierra el cuestionario con preguntas que abordan la gestión de los eventos letrados, desde los espacios, el personal, la difusión, colaboración o el presupuesto. Comenzando por la pregunta 17, de opción múltiple, donde se consulta acerca de los espacios donde se realizan las actividades de tipo literarias.

 

Espacios para eventos letrados
  Aulas Salas/ Seminarios Salones de actos Otros
UAL x x
UCA x
UCO x x x
UGR x
UHU x x x
UJA x x
UMA x x
UNIA x x
UPO x
US x x

Tabla 6. Respuesta pregunta 17

En cuanto a la pregunta número 18, se recaba información acerca de si las distintas universidades tienen algún lugar específico para la realización de las actividades letradas. A esto sólo dos indicaron que «No», UCO y UNIA, y el resto señalaron cuáles eran estos espacios: Sala de Docencia de la Biblioteca (UAL), Aula de Teledocencia del Edificio Constitución 1812 de Cádiz (UCA), los espacios de Centro de Cultura Contemporánea “La Madraza” (UGR), la Micro Sala (UHU), Edificio de la Antigua Escuela de Magisterio para talleres y presentaciones de libros y Cafés para el Club de Letras (UJA), el Contenedor Cultural y el Rectorado (UMA), el Espacio Cultural “El Entramado” (UPO), y el Salón de actos y la sala para talleres (US).

La pregunta 19 plantea en su epígrafe: « ¿Cuántos miembros de su servicio se encargan de la gestión de las actividades letradas?». El resultado muestra que en estas universidades se emplean entre 1 y 3 personas, quedando la distribución como muestra el cuadro a continuación.

 

 

Miembros encargados de la gestión de las actividades letradas
Valor Porcentaje Universidad
1 persona 40% US, UCO, UJA, UNIA
2 personas 30% UGR, UMA, UPO
3 personas 30% UAL, UCA, UHU

Tabla 7. Porcentajes de respuesta pregunta 19

Este resultado parece interesante cruzarlo con la segunda pregunta del cuestionario, a fin de comprobar cuántos del global del personal de cultura se destina a los eventos de esta tipología.

 

  UAL UCA UCO UGR UHU UJA UMA UNIA UPO US
Personal cultura 5 7 3 18 5 4 7 3 2 6
Personal eventos letrados 3 3 1 2 3 1 2 1 2 1

Tabla 8. Comparativa de datos preguntas 2 y 19

 

 

 

Si se cuenta con recursos suficientes para la gestión de los eventos letrados es lo que se plantea en el ítem 20. La Figura 8 arroja información sobre las respuestas facilitadas.

 

Figura 8. Porcentajes de respuesta pregunta 20

La siguiente cuestión, la 21, pregunta acerca de la colaboración de los miembros de la Comunidad Universitaria (alumnado, profesorado y PAS) a la hora de realizar proyectos letrados. Aquí el resultado arroja que un 20% «Nada», un 10% «Poco», un 50% «Algo», y un 10% «Mucho». Tanto la pregunta 20 como la 21 arrojan un cómputo global del 90%, al no ser respondida por la UNIA, pues entendemos que por la propia idiosincrasia de esta universidad pueden ser cuestiones difíciles de definir con exactitud.

«Repercusión de las actividades letradas que organiza» es como se formula la pregunta número 22 del cuestionario, donde se desprende que suele ser positiva:

 

Figura 9. Porcentajes de respuesta pregunta 22

El ítem 23 mide seis dimensiones relacionadas con la difusión y la publicidad de los eventos letrados desde las universidades andaluzas, como se muestra en el cuadro a continuación.

 

«Valore el uso que realiza de los siguientes medios de difusión y publicidad para los eventos letrados»
  Nada Poco Algo Mucho
Cartelería 0% 30% 20% 50%
Web 0% 0% 10% 90%
Redes sociales 0% 0% 0% 100%
Notas de prensa 0% 20% 30% 50%
Correo electrónico 0% 10% 30% 60%
Mensajería instantánea 40% 20% 20% 20%

Tabla 9. Porcentajes de respuesta pregunta 23

Se observa la preponderancia online de la web y las redes sociales, y llama la atención cómo la mensajería instantánea aún no se ha implantado en el sistema universitario público de Andalucía. En cualquier caso, hay una preocupación de los servicios culturales por dar difusión a sus actividades letradas.

La siguiente pregunta, la número 24, interroga acerca de los conocimientos que desde los servicios de gestión cultural universitaria se tiene sobre la actividad letrada contemporánea, de cuyos resultados se desprende que hay un buen dominio general de las últimas líneas de eventos literarios aunque con margen de mejora. Pues las opciones «Poco» y «Algo» dan como resultado un 0%, la opción «Algo» fue seleccionada por un 70%, y la opción «Mucho» por un 30% (UAL, UCA y UGR).

El ítem 25 trata de obtener datos de la partida presupuestaria para acciones letradas, aunque más que centrarnos en cantidades, que variarían en mucho según la masa social y económica de cada universidad, quisimos obtener información acerca del crecimiento o no de estas partidas en los últimos años.

Aumento presupuesto para eventos letrados
Valor Porcentaje Universidad
Nada 50% UCA, UCO, UGR, UHU, UPO
Poco 0%
Algo 20% UJA, UMA
Mucho 20% UAL, US
NS/NC 10% UNIA

Tabla 10. Porcentajes de respuesta pregunta 25

El cuestionario se cierra con la pregunta 26, « ¿Recibe propuestas de eventos letrados?», que puede dar información acerca de si hay un interés en el entorno de estas universidades por promover los eventos letrados empleando los mecanismos que ofrecen estas unidades culturales. La gráfica que se muestra a continuación revela que sí que se reciben propuestas, y de hecho la opción «Nada» obtuvo un 0% de respuestas.

Tabla 11. Porcentajes de respuesta pregunta 26

6. Buenas prácticas letradas

Junto con el cuestionario, se le pedía a los servicios de cultura que facilitasen las memorias de actividades de los dos últimos cursos (2014-2015 y 2015-2016), bien mediante archivo o bien enlaces donde pudieran consultarse. Con los datos facilitados hemos podido revisar las citas relacionadas con la literatura que se han programado en las Universidades Públicas Andaluzas en los últimos años y examinar las características de estas actividades.

A continuación vamos a presentar un listado con las principales actividades letradas que se plantean desde estas universidades, en lo que podríamos considerar como un muestrario de buenas prácticas letradas. El repertorio que mostramos es una selección, pues hay un gran abanico de posibilidades, donde hemos intentado presentar eventos que se diferencien unos de otros y bien podría servir como guía a la hora de completar la programación anual de cualquier institución interesada en las políticas culturales, y concretamente las relacionadas con lo literario.

Facultad de Poesía José Ángel Valente (UAL)

Amparado por el Proyecto Atalaya, esta propuesta rinde homenaje al autor que residió en la ciudad almeriense, y de hecho la casa del poeta es la sede de esta Facultad. El proyecto está bajo la coordinación de la profesora Isabel Giménez Caro y el escritor Raúl Quinto, y puede obtenerse información del mismo en la web https://facultadvalente.com. Tiene por objetivo el conectar lo más riguroso y destacado de la poesía moderna española con la Universidad y el público en general, fomentando el disfrute y la reflexión. La Facultad de Poesía José Ángel Valente desarrolla una serie de actividades como mesas redondas sobre temas relacionados con el mundo editorial, con los nuevos formatos poéticos de vanguardia o con el arte de la traducción y lecturas bimensuales de autores de reconocido prestigio. También ha puesto en marcha su propio certamen de poesía. Por este espacio han pasado autores como Lola Nieto, Rubén Martín Giráldez, Ana Gorría, Antonio Rivero Taravillo, Juan Carlos Mestre, Jordi Doce, Ada Salas, y un largo etcétera.

Cartografías Lectoras (UAL)

En Cartografías Lectoras concurren distintas entidades, pues es un proyecto conjunto de la Universidad de Almería y del Observatorio Atalaya de la Junta de Andalucía, que a su vez cuenta con la colaboración de la Red Internacional de Universidades Lectoras (RIUL) y del grupo de investigación CEOM (Cultura escrita, oral y mediática). Esta propuesta trata de cartografiar los espacios letrados, mapear y dar cuenta de las prácticas de lectura y escritura en el ámbito universitario andaluz, creando redes de diálogo, espacios de conocimiento e intercambio que faciliten el acceso a las actividades que se están realizando, al tiempo que sirve de plataforma de promoción y difusión. Estos mapas y sus enclaves son visibles en el portal http://cartografiaslectoras.com. La colaboración para elaborar estos mapas letrados es fundamental, y bajo la dirección de Mar Campos y la coordinación de María Carreño, se extiende un grupo de colaboradores vinculados a las diez universidades públicas andaluzas.

Literatura Andaluza en Red (UCA)

La Universidad de Cádiz es la encargada de coordinar este proyecto Atalaya que muestra las prácticas literarias de Andalucía, entendidas estas desde un criterio estrictamente territorial y político-administrativo. Desde la web http://www.literaturaandaluzaenred.com se puede acceder a una gran variedad de cursos, diálogos, encuentros y presencias, donde se expone la aportación andaluza al mundo de las letras.

Especial relevancia tienen los cursos, que puede cursarlo cualquier persona desde cualquier ubicación, siendo reconocidos con un certificado oficial que acredita 30 horas lectivas. Estos cursos tienen un coste ordinario de 15 euros, cuantía que se ve reducida a 5 euros para estudiantes de las universidades andaluzas y para desempleados. Más de una decena de cursos centrados en autores, en obras, o en períodos concretos, al alcance de un solo click.

Club de lectura UCO

Los clubes de lectura son una constante en los ámbitos culturales, donde se propone una obra a los usuarios y se entabla posteriormente un diálogo en torno a su lectura. En este caso, la particularidad de la propuesta de la universidad cordobesa, coordinado por la Biblioteca Universitaria y la Dirección General de Cultura, es que su desarrollo es íntegramente en línea, empleando un foro de discusión como lugar de encuentro entre los lectores: http://www.uco.es/cultura/forolectura/. Este foro incluye un espacio donde se pueden establecer nuevos temas de conversación a través de la categoría Discusión General, en la que se pueden plantear cuestiones literarias más generales, sin entrar en la lectura semanal. El Club de lectura UCO es una iniciativa abierta a la comunidad universitaria y al público en general. Como dato, podemos señalar que hasta la fecha este club de lectura cuenta con 188 usuarios y más de 65 temas propuestos dentro del hilo de la lectura semanal.

Cátedra Federico García Lorca- Área de Humanidades de La Madraza (UGR)

El Centro de Cultura Contemporánea La Madraza es el centro de referencia de la programación cultural de la Universidad de Granada. Un espacio de reflexión en torno a la creación donde se dan cita una amplia programación de actividades en torno a ocho áreas: Área de Artes Visuales, Área de Artes Escénicas, Área de Cine y Audiovisual, Área de Música, Área de Humanidades, Área de Ciencias Sociales y Jurídicas, Área de Ciencias Experimentales y de la Salud, y Área de Patrimonio y Ciudad.

Y dentro del Área de Humanidades destacaremos la Cátedra Federico García Lorca, dedicada al análisis crítico de la creación literaria, es un espacio abierto a las propuestas de pensamiento y reflexión sobre las letras en su sentido más universal, desde una perspectiva histórica, crítica y teórica. A lo largo del curso académico se dan conferencias y lecturas a cargo de personalidades destacadas del panorama literario.

Semana de las letras (UHU)

En los últimos cursos la Universidad de Huelva viene celebrando por mayo una semana específica centrada en actividades letradas ocupando el Campus de El Carmen. Si en 2015 el evento contó con la organización de una suelta de libros –bookcrossing-, cuentacuentos infantiles, un recital bilingüe de la obra de Emily Dickinson, microteatro, y el encuentro con el novelista Eduardo Mendoza, en 2016 la propuesta estuvo integrada por actuaciones teatrales, la presentación de libros, la pegada de códigos QR por el campus desde los que descargar gratuitamente e-books, una actividad lúdico-literaria para niños, y el encuentro con la escritora Lucía Etxebarría.

Talleres de escritura (UJA)

De entre las distintas propuestas literarias que oferta la Universidad de Jaén queremos destacar sus talleres de escritura, que se organizan contando también con la colaboración de la Red Internacional de Universidades Lectoras. A lo largo del curso se proponen una serie de talleres donde poner en marcha la escritura dramática, narrativa o poética, de la mano de especialistas en cada género. Entre sus objetivos expone:

  • Abrir un espacio de encuentro, de trasvase de informaciones, de contraste de opiniones, de reflexión y de debate sobre la lectura y sobre la escritura de textos literarios de los diferentes géneros, estilos y corrientes.
  • Proporcionar principios rigurosos, criterios válidos y pautas prácticas de lectura y de escritura.
  • Orientar y estimular la crítica rigurosa de obras literarias.
  • Suministrar métodos, procedimientos y recursos variados que faciliten la escritura de obras de diferentes niveles, géneros, contenidos y estilos.

Irreconciliables Festival de Poesía (UMA)

Irreconciliables es un festival de poesía que se viene desarrollando en Málaga desde el año 2012 y que cuenta con la participación de distintas instituciones, como la Universidad de Málaga, el Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía, el Centro Cultural Generación del 27, o el propio Ayuntamiento malacitano.

Como podemos leer en la web del Festival, www.irreconciliables.com, «reúne y concilia a autores consolidados y/o prometedores con el afán de constatar que todas las voces poéticas activas enriquecen la paleta de colores lírica sin que la exclusión o el sectarismo contaminen las diferentes escenas poéticas». Así, es un muestrario de la diversidad poética, con encuentros, recitales y exposiciones, además de su propio premio de poesía.

Semana Machadiana (UNIA)

La sede de Baeza de la Universidad Internacional de Andalucía colabora con la organización de actividades para la Semana Machadiana que se realiza en este municipio jiennense. Conferencias, mesas redondas, espectáculos, lecturas, exposiciones, paseos guiados y visitas escolares conforman la programación habitual de estas jornadas dedicadas a Antonio Machado. En ellas se trata la figura del autor y su obra, su relación con la localidad, con las letras, con las artes, y con otros autores.

Día de la poesía en la UPO

Una programación especial centrada en la palabra poética con motivo del 21 de marzo, fecha fijada por la UNESCO como Día Mundial de la Poesía. Así en 2016 se programó la presentación del libro Antología joven de poesía onubense, contando con sus compiladores y algunos de los antologados, se realizó el taller La literatura como medio de socialización. Yo te presento a Pedro Salinas… ¿y tú?, y durante todo el día se repartieron por el campus universitario “flores poetizadas”.

Al curso siguiente se volvió a repetir la experiencia, con un open podium por el que se podía pasar libremente y leer poemas, aunque centrado en la lectura de la letra de canciones de Bob Dylan. Y también se realizó el recital Knokin’ on poetry’s door, con la intervención de los autores Rocío Bueno, Manuel Arana, Aurora Revolver, y cerrado con el homenaje musical al cantautor galardonado con el Nobel de Literatura a cargo de la voz, la guitarra y la armónica de Jesús Albarrán.

Lectura multilingüe. Recordando a Cervantes y a Shakespeare (UPO)

Esta actividad es un ejemplo de sinergias dentro de la propia universidad, pues es una propuesta del Departamento de Filología y Traducción de la Olavide gestionada por el Servicio de Extensión Cultural. También es ejemplo de una actividad esporádica, fruto de la efeméride del 400 aniversario de la muerte de ambos autores. La actividad consistió en citar a los miembros de la comunidad universitaria en una plaza pública del campus e invitarles a que se acercaran a los atriles para leer en cualquier idioma fragmentos de las obras de Miguel de Cervantes y de William Shakespeare.

Bookstock (US)

El CICUS, Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla, organiza este festival dedicado a la música y la literatura. Cuenta con la presencia de un número considerable de editoriales independientes, y durante un fin de semana se conjugan mesas redondas, recitales, talleres, y presentaciones literarias, con sesiones dj´s y conciertos.

Estación Poesía (US)

Esta revista literaria, de periodicidad cuatrimestral, comenzó su andadura en el año 2014, dependiente del CICUS, bajo la dirección del crítico, escritor y traductor, Antonio Rivero Taravillo. La revista se edita tanto en papel como en formato digital. Para obtener la versión impresa es necesario suscribirse a la misma, mientras que la digital está alojada en la página http://institucional.us.es/estacion/. La revista Estación Poesía recoge textos poéticos, traducciones y reseñas críticas, atendiendo, como se recoge en su web, a generaciones distintas y estéticas diversas, que «tienen como denominador común la excelencia». El número de colaboraciones es inmenso, a contarse por centenas, lo que hace que sea un escaparate interesante de la poesía contemporánea.

7. Conclusiones

 

Desde los orígenes de la Universidad como concepto la literatura, por medio de los estudios de retórica, ha estado muy presente. Y esa relación se ha mantenido en el tiempo y, además de estar presente en la parte académica, lo literario siempre ha tenido un papel relevante dentro de las programaciones culturales realizadas desde los ámbitos universitarios.

Hemos comprobado la importancia que la extensión universitaria tiene para el desarrollo y el entramado social, y cómo la cultura es una de los ejes sobre los que se sostiene esa misión hacia la sociedad en la que se adscribe. Así como hemos revisado la nueva relación que se está dando entre el hecho literario y su público, sobrepasando los confines de la individualidad, del encuentro entre el lector y el libro, para pasar a unos actos más sociales, plurales, que los estudios de literacidad han dado en llamar como eventos letrados.

Observar, recolectar información acerca de la gestión que de estos eventos letrados se hace desde los servicios culturales de las universidades públicas andaluzas. Esto lo hicimos mediante un estudio cuantitativo, por un lado, y con la revisión de las actividades realizadas en los últimos cursos, por otro. Esta doble revisión nos aproximó a dar respuesta a los objetivos planteados.

De hecho, a partir de los resultados del cuestionario, podríamos establecer un perfil general de los eventos letrados que se gestionan desde las Universidades Andaluzas. Una gestión donde fluctúa el número de actividades letradas que se realizan, que varía mucho de una universidad a otra, aunque es cierto que la mayoría de universidades programa distintos tipos de eventos letrados. Igualmente, la narrativa es el género más demandado, y tanto narrativa como poesía son los géneros de los que se programan más actividades. Aún no se ha explotado suficientemente la opción de realizar actividades online, pero por otro lado es habitual la programación de actividades letradas de carácter especial y singular (efemérides, día del libro, día de la poesía,…).

Los resultados evidencian que en los últimos años se ha incrementado, de manera general, el número de actividades literarias. Algo que va a la par con la asistencia de público, que se califica como satisfactoria. Este público suele moverse en una franja de edad superior a los 40 años y destaca la participación de personas no pertenecientes a la comunidad universitaria, lo que refrenda el calado de estas actividades de extensión, aunque por otro lado el público joven y el alumnado aún se encuentra algo reticente hacia su participación. En cuanto a los espacios donde se desarrollan las actividades literarias, cada universidad emplea distintos espacios de los que dispone, dependiendo del tipo evento, pero cabe destacar que ocho de estas universidades tienen un espacio específico para los eventos letrados.

El personal que se encarga en cada servicio específicamente de la gestión de los eventos letrados varía en un margen estrecho de 1, 2 o 3 personas. Y en lo referente a los recursos de que disponen estos servicios para la gestión literaria, no parece que esté mal, pero tampoco destaca por el margen más positivo. Las actividades letradas que organizan tienen una alta relevancia y repercusión y la difusión se realiza por los canales habituales (notas de prensa, web, e-mail, cartelería y redes sociales), aunque destaca que la mensajería instantánea no sea a día de hoy un canal habitual de comunicación de estos servicios culturales.

Se muestra que el conocimiento sobre la actualidad de los eventos letrados es bueno desde los servicios aunque aún se hace necesario el que tengan más datos sobre estas actividades para alcanzar un rendimiento pleno. Las partidas presupuestarias, mayoritariamente, no han incrementado en nada para la realización de eventos literarios. Y se denota cierto interés del entorno del que reciben propuestas de actividades relacionadas con el universo literario.

En suma, un perfil positivo aunque con vías de mejora, y este tipo de revisiones puede ser útil a la hora de detectar las potencialidades positivas al tiempo que las debilidades.

Y de cara a sumar, nos pareció relevante el compendiar los principales eventos letrados que se dan lugar desde las diez universidades, a fin de ser testimonio de estas prácticas, y ejemplos para la confección de programaciones culturales letradas. Además de comprobar cómo la política del suma y vencerás es una práctica habitual. Desde la cooperación entre las secciones de cultura con otras entidades, instituciones o empresas, que refuerzan los vínculos culturales, como el Centro Andaluz de las Letras, la Red Internacional de Universidades Lectoras, amén de ayuntamientos y diputaciones. A esto hay que añadir las sinergias que se establecen en el interior de las propias universidades, con colaboraciones con otros servicios, como biblioteca, radio,… Además de las colaboraciones que se dan por el propio proyecto Atalaya, entre las diez universidades implicadas en este estudio.

Por último, es importante tomar conciencia de las nuevas posibilidades que ofrecen los eventos letrados, y, como ya hemos expuesto, la medición de las actividades culturales es una herramienta fundamental para la labor de los gestores culturales y la función de extensión que la Universidad vuelca hacia la sociedad que la acoge.